Introducción
De wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Aridez
La desertificación, entendida como la degradación del territorio en zonas áridas¹, es una manifestación del grado de acoplamiento y adaptación de las sociedades al ritmo y a los servicios de sus ecosistemas. De esta forma, un territorio desertificado es resultante de una explotación excesiva y mantenida en el tiempo de los servicios preexistentes. Dado que el 40% de la población mundial², y el 79% de la población española³, viven en zonas áridas es de vital importancia conocer las causas, procesos y forzamientos que llevan a un territorio a desertificarse. El estado español ha dado importancia a esta temática mediante el Programa de Acción Nacional contra la Desertificación (PAND) en 2008 y, más recientemente, la Estrategia Nacional de Lucha contra la Desertificación (ENLD) en 2022. Además de recoger los factores y procesos que llevan a la desertificación de un territorio, así como propuestas para evitarlo, ambos documentos definen unos paisajes o escenarios de desertificación (PD) que describen las áreas desertificadas. Sin embargo, en ninguno de los dos casos se definen espacialmente explícitamente. Por ello, en este estudio aproximamos dichas localizaciones basándonos en información ya existente y las evaluamos atendiendo a las evidencias en cada PD.
Características
Un suelo húmedo enriquece el aire en humedad, y un aire húmedo alimenta con agua el suelo. En aquellas zonas donde reina un anticiclón o donde un sistema montañoso o cualquier otra causa impiden el acceso de aire húmedo sobre un suelo carente de agua, se establece un clima árido: como este es desfavorable a la vida vegetal, la ausencia de plantas no hace sino que agravar la aridez. Geomorfológicamente, la aridez engendra formas características de relieve, como son los pedimentos y los glacis o rampas de erosión, las sebjas y otras depresiones cerradas, los pedregales y los desiertos cubiertos de dunas.

